Parte 1: Cuando las palabras no alcanzan

Hay algo profundamente desconcertante en querer a alguien que solo responde con palabras cortas… secas… casi ausentes. No es el “bien” lo que duele, es todo lo que falta detrás de ese “bien”.

Porque uno no pregunta por rutina. Uno pregunta porque le importa. Porque quiere saber, conectar, sentirse parte. Pero cuando la respuesta siempre es mínima, distante, automática… empieza a crecer una sensación difícil de ignorar: la de estar hablando solo.


Foto de Alessandro Manzoli: https://www.pexels.com/es-es/foto/banco-blanco-y-negro-arboles-silueta-7129192/


0 Comments:

Publicar un comentario

Diseño Original de OddThemes | Distribuido por Gooyaabi